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17 diciembre 2012

¿Un sólo modelo ideal de mujer? No lo creo...



Bien, no entiendo qué he tocado, pero no me sale como publicado este post, así que lo vuelvo a publicar. En él hablo un poco sobre los cánones de belleza a lo largo de la historia y también es una reflexión-homenaje a las mujeres, a todas.

Pues bien, como todos sabemos el culto al cuerpo femenino viene de muy atrás, y a lo largo de las distintas épocas se ha admirado, o quizás mejor dicho apreciado, un modelo de mujer u otro en lo que al físico re refiere. En la prehistoria se deseaban mujeres de grandes volúmenes como signos de fertilidad y maternidad, y cuanto más redondas fueran sus formas mucho mejor. Después, según el canon de belleza egipcio una mujer debía ser delgada, con pequeños miembros pero de caderas anchas y con los pechos pequeños y torneados. Pasando a la época griega se idealizaba el modelo de mujer hacia un modelo proporcionado y armónico (ya sabemos lo fanáticos que eran los griegos de la belleza, la perfección y la proporción), mujeres más bien robustas y sin sensualidad, los ojos eran grandes, la nariz afilada y los senos pequeños y torneados.

15 diciembre 2012

Must be my perfume



Must be my perfume, my perfume, my perfume, that’s what they like...



Así dice la canción Perfume de Parade. ¡Ay perfume, querido perfume! ¡Estrella de todas las Navidades! Siempre es un comodín: cuando no sabes qué regalar, optas por un perfume. Cosa que tampoco entiendo del todo, porque no sé para el resto del mundo, pero para mí un perfume es algo muy personal, y por ello me gusta comprarme yo misma los perfumes. A no ser que te regalen uno que ya saben que te gusta, en ese caso vale. Pero si mi perfume regalado tiene que depender de los gustos de otra persona, prefiero que se me regale cualquier otra cosa. No por nada, no es que piense que no tienes tan buen gusto como el que pueda tener yo, sino cada persona es diferente y los gustos también cambian. 



11 noviembre 2012

Tú en Londres y yo en Barcelona

¿Puede funcionar una relación a distancia?



Algunos dicen que sí, otros dicen que no, y algunos otros dicen que depende. Yo pertenezco al grupo de los de depende.

Está claro que llevar una relación a distancia es difícil. No tener a tu pareja al lado, no poder verla aunque sea una o dos veces por semana, la escasez de sexo directo (digo directo porque siempre hay la alternativa del sexo telefónico, que no es nada descartable), etc., etc.

Y el poder llevarlo mejor o peor depende de muchos factores, y no solo circunstanciales, sino también de la personalidad de los implicados. Y es que hay gente que por su personalidad lo lleva mejor o peor, y aquí están en juego la paciencia, la dependencia que tengas de la otra persona, lo afectuoso/a que seas, si eres más pegado o despegado, si eres más racional o visceral, y la lista podría continuar.

01 noviembre 2012

Terapia de renovación




















¡Saludos a todos/as!

Para introduciros os voy a contar un poco mi vida, y es que en mi armario hay (o había) de TODO. Y en esta ocasión la palabra "todo" no es positiva, ya que eso significa que tenía incluso ropa del año de la pera, desde mis tiernos 14 años (en noviembre hago 22, así que tiene delito la cosa). Obviamente, prácticamente la mitad de la ropa no me la ponía, bien porque ya no me entra, bien porque ahora me parece una horterada/fea/pasada de moda/etc., lo que antes me gustaba.

Total, que decidí limpiar mi armario y sacar gran parte de lo que ya no quiero. Y digo gran parte porque siempre pasa (o al menos a mí) que dejas algunas prendas que realmente no te pones. En mi caso esas prendas se dividen en dos tipos: las de "por si acaso" y las de "emergencia". Las primeras se caracterizan por el hecho de ser prendas que no te disgustan del todo y que por ello crees que algún día pueden serte útiles para alguna posible combinación, aunque en el fondo sabes perfectamente que no te las volverás a poner en tu vida. Y las segundas son aquéllas que tampoco te acaban de disgustar, pero que no son tu prioridad y las dejas en tu armario para cuando se te acabe "la ropa chula" (o sea, cuando esté toda para lavar) y no tengas más remedio que ponértelas. No es necesario decir que no volverás a ponerte ninguna de las prendas que están dentro de esas categorías, así que os recomiendo que no hagáis como yo y tengáis un par para deshaceros de absolutamente todo lo que no queráis (yo estoy en proceso).

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